Cómo funciona
- Tu consumo. Tomamos los kWh de tu recibo (o los calculamos a partir de lo que pagas) y sacamos el promedio al mes.
- Tu sol. Cada estado recibe distinta cantidad de sol al día. Con eso calculamos cuánto produce cada panel donde vives.
- Tu ahorro. Comparamos lo que pagas hoy con lo que pagarías con paneles, y cuánto tarda en pagarse la inversión.
¿No sabes qué aparato te sube el recibo? Usa la calculadora de consumo por aparato.
Cómo leer tu recibo de CFE
Para esta calculadora necesitas dos datos de tu recibo: la tarifa y el consumo en kWh. La tarifa es un número con letra (1, 1A, 1B… hasta 1F) que depende del clima de tu localidad: en las zonas más calurosas el consumo subsidiado es mayor, porque se usa más el aire acondicionado y el ventilador.
El consumo en kWh es la energía que usaste en el periodo. Casi todos los recibos de casa son bimestrales (cubren dos meses). Si tu recibo trae el historial de periodos anteriores, úsalo: en verano se consume mucho más que en invierno, y con un solo recibo el cálculo puede salir alto o bajo.
Los bloques de consumo y la tarifa DAC
CFE cobra la luz de casa por bloques: los primeros kWh del mes (el consumo básico) son los más baratos, los siguientes (intermedio) cuestan más, y el excedente es el más caro. Por eso dos casas que consumen poco más o poco menos pueden pagar recibos muy distintos.
Si tu consumo promedio de los últimos 12 meses rebasa el límite de tu tarifa, pasas a la tarifa DAC (Doméstica de Alto Consumo), que no tiene subsidio y sí un cargo fijo. Es justo donde los paneles solares rinden más: al bajar tu consumo por debajo del límite, con el tiempo regresas a tu tarifa normal.
¿Todo mi consumo o solo lo que paso del básico?
Todo mi consumo calcula un sistema que cubre prácticamente toda tu energía: el recibo baja casi al mínimo. Solo lo que paso del básico calcula un sistema más chico que elimina los bloques caros y te deja pagando el básico, que está subsidiado. Cuesta menos y suele pagarse más rápido, pero el ahorro total es menor.
Qué no toma en cuenta esta calculadora
Sombras de árboles o edificios, la inclinación y orientación de tu techo, el derecho de alumbrado público que cobra tu municipio, los cambios de tarifa en el futuro y el desgaste de los paneles con los años. Un instalador revisa todo eso en una visita. Por eso el resultado es una estimación: sirve para saber si te conviene y de qué tamaño estamos hablando.
Preguntas frecuentes
¿Dónde veo mi consumo en kWh en el recibo de CFE?
En el recibo aparece el consumo del periodo en kWh (kilowatts-hora) y la tarifa que te aplican. En el mismo recibo suele venir una gráfica o tabla con el historial de tus últimos periodos: si la tienes, usa el promedio, porque el consumo cambia mucho entre verano e invierno.
¿Qué es la tarifa DAC y por qué importa?
DAC significa Doméstica de Alto Consumo. Si tu consumo promedio de los últimos 12 meses rebasa el límite de tu tarifa, CFE te cobra la luz sin subsidio, mucho más cara. Los paneles solares pueden bajar tu consumo por debajo de ese límite y regresarte a tu tarifa normal: ahí está el mayor ahorro.
¿Cuántos paneles solares necesito para mi casa?
Depende de cuánta luz consumes y de cuánto sol recibe tu estado. La calculadora divide tu consumo entre lo que produce cada panel en tu zona y redondea hacia arriba. Un instalador lo confirma revisando tu techo, sombras y orientación.
¿El resultado es exacto?
No. Es una estimación para que sepas si te conviene y de qué tamaño hablamos. El precio final y la producción real dependen del equipo, del techo y de la instalación. Para una cifra exacta necesitas una cotización.
¿Qué pasa con la energía que mis paneles producen y no uso?
En la mayoría de las casas los paneles se conectan a la red de CFE con un contrato de interconexión: la energía que sobra de día se manda a la red y se descuenta de lo que consumes de noche. Las condiciones exactas te las explica el instalador al tramitar el contrato.
Para saber más: ¿Cuántos paneles solares necesito? · Tarifa DAC: qué es y cómo salir